sábado, 6 de febrero de 2021

 EL SISTEMA INMUNITARIO 



Para comenzar a hablar con propiedad sobre los componentes que forman el sistema inmunitario, debemos tener antes claro el concepto de sistema inmunitario.


¿QUÉ ES EL SISTEMA INMUNITARIO?


El sistema inmunitario es nuestro sistema de defensa contra las infecciones, ya que este ataca a los gérmenes invasores, ayudándonos así a mantenernos sanos. Es el encargado de distinguir estructuras extrañas, las cuales no son ni células ni estructuras propias del organismo. Estas estructuras que provocan la activación del sistema inmunitario, son unas moléculas llamadas antígenos, estos pueden ser tanto libres, como formar parte de virus, células o microbios. 



COMPONENTES DEL SISTEMA INMUNITARIO


El sistema inmunitario consta de una serie de componentes, los cuales hacen posible el ataque y la defensa de nuestro organismo, estos componentes son los siguientes: los órganos linfoides, las células inmunitarias y las moléculas inmunitarias. A continuación explicaremos cada uno de ellos con más detalle.


ÓRGANOS LINFOIDES


Los órganos linfoides se diferencian en primarios y secundarios. 


Los órganos linfoides primarios son dos, la médula ósea roja y el timo, en los primarios principalmente se forman y se diferencian las células inmunitarias. 

  • Médula ósea roja: se encarga principalmente de elaborar las defensas inmunitarias del organismo, aquí se diferencian las células de la sangre a partir de las células madres. Por lo tanto en la médula ósea roja, al contener las células madres, se forman los tres tipos de células sanguíneas, que son: los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. Encontramos la médula ósea roja en el interior de los huesos planos, y es el tejido esponjoso. 

  • Timo: es un pequeño órgano situado en la parte superior del pecho, este elabora linfocitos, los cuales nos ayudarán a protegernos contra infecciones, específicamente está formado por linfocitos T. 


 


Los órganos linfoides secundarios son tres, los ganglios linfáticos, el bazo y el tejido linfoide, en los secundarios principalmente se almacenan y reproducen las células inmunitarias.


  • Ganglios linfáticos: filtran las sustancias que el líquido linfático transporta y contienen linfocitos, estos se encuentran en 

el cuello, axilas, tórax, abdomen e ingle. 


                          

  • Bazo: contiene glóbulos blancos y ayuda   

a controlar la cantidad de sangre del organismo y destruye las células envejecidas y dañadas, este se encuentra en 

            el costado izquierdo.


         


  • Tejido linfoide: constituye el componente principal del sistema inmune y se encuentra en muchos lugares del cuerpo. 



 






CÉLULAS INMUNITARIAS


Las células inmunitarias son formadas a partir de las células madres en la médula ósea, estas células inmunitarias son los leucocitos. Se dan dos tipos de leucocitos o glóbulos blancos, los fagocitos y los linfocitos, ahora profundizaremos más en estos dos tipos.


Fagocitos: estos se desplazan utilizando movimientos ameboides por la emisión de pseudópodos (es una prolongación del citoplasma y ayuda a los organismos a desplazarse o alimentarse), además realizan la fagocitosis (es un tipo de endocitosis, en el cual algunas células rodean con su membrana partículas sólidas y las introducen en su interior). Podemos diferenciar dos tipos distintos de fagocitos:

  • Granulocitos: tienen granos en el citoplasma y parecen que tienen varios núcleos, pero realmente es sólo uno. Los granulocitos los podemos clasificar en neutrófilos, basófilos y eosinófilos. 

  • Agranulocitos: no presenta granos en el citoplasma, su núcleo tiene forma de riñón. Estos se transforman en macrófagos y permanecen libres o en histiocitos. 



Linfocitos: estas pequeñas células no fagocitan ni son móviles, debido a que no están capacitadas para formar pseudópodos, y podemos diferenciar tres tipos:

  • Linfocitos B: su principal función es crear anticuerpos, los cuales pasarán la gran mayoría de ellos a los líquidos del organismo, la inmunidad la cual producen se llama humoral. Los anticuerpos que no pasen a los líquidos, permanecerán como receptores de los antígenos.

  • Linfocitos T: estos maduran en el timo y se encargan de producir la inmunidad celular, en la membrana de estos se encuentran los receptores de antígenos.

  • Linfocitos NK: estos son los encargados de destruir nuestras propias células infectadas, cancerígenas o procedentes de órganos trasplantados.


MOLÉCULAS INMUNITARIAS


Las moléculas inmunitarias son proteínas sintetizadas por células inmunitarias, las cuales participan en la defensa de nuestro organismo destruyendo patógenos y activando otras células inmunitarias. Encontramos entre ellas:


- Sistema de complemento: conjunto de 20 proteínas, las cuales circulan por la sangre actuando secuencialmente. 

- Citoquinas o citocinas: proteínas las cuales actúan como mensajeros químicos, se producen en los linfocitos y macrófagos. Dentro de estas encontramos las interleucinas.

- Interferón: glicoproteína, la cual se produce para combatir las infecciones víricas e impide que el virus se replique, activando también los linfocitos NK, de los cuales hemos hablado antes, para eliminar las células infectadas.

- Anticuerpos: son proteínas perteneciente al grupo de las globulinas, estas se encuentran en la sangre y en el líquido extracelular. Existen 5 tipos o clases distintas de inmunoglobulinas, y todas ellas están formadas por dos polipéptidos largos y dos más cortos. Clases de inmunoglobulinas:


  • Inmunoglobulina G: la más abundante y propia de la respuesta secundaria. 

  • Inmunoglobulina M: participa generalmente en todo tipo de infecciones y es propia de la respuesta primaria.

  • Inmunoglobulina A: actúa en las infecciones de las mucosas. 

  • Inmunoglobulina D: activa los linfocitos B.

  • Inmunoglobulina E: interviene en reacciones alérgicas. 




RESPUESTA INMUNITARIA


Se denomina respuesta inmunitaria a esa respuesta causada por el sistema inmune debido a su activación por la presencia de antígenos. Se considera un conjunto de reacciones químicas y celulares, que reconocen y destruyen los antígenos. Se distinguen dos tipos de respuestas, la respuesta inespecífica y la respuesta específica, las cuales explicaremos con mayor profundidad a continuación.


RESPUESTA INMUNITARIA INESPECÍFICA


La respuesta inmunitaria inespecífica es la que primero se produce, por ello es la primera línea de defensas internas, ponen en marcha la respuesta inflamatoria, en esta intervienen los glóbulos blancos y las moléculas vasodilatadoras, el principal símbolo para saber que está en marcha esta respuesta es la inflamación. 


  • Glóbulos blancos: rodean a los patógenos, incorporándolos así a vesículas en las que vierten las enzimas de los lisosomas, para destrozarlos. Los glóbulos blancos (fagocitos), por la quimiotaxis son atraídos hasta la zona infectada.

  • Moléculas vasodilatadoras: se encargan de dilatar los capilares sanguíneos, así el flujo de sangre aumentará y se tendrá aún más fagocitos en la zona.  

RESPUESTA INMUNITARIA ESPECÍFICA


La respuesta inmunitaria específica comienza cuando la inespecífica no muestra las mejoras o resultados esperados, habiendo sido esta insuficiente. Se le llama por el nombre de específica, ya que se especializa en cada tipo de agente patógeno, desarrollándose una serie de fases:


Identificación y reconocimiento del antígeno extraño: intervienen los fagocitos, los cuales después de fagocitar y la digestión intracelular, sitúan a los antígenos en su superficie. De esta forma se dirige hacia los linfocitos, siendo así la célula presentadora. 

2º Activación de los linfocitos: se activan primero los linfocitos Th, este produce interleucinas, activando así y generan la producción del resto de linfocitos

3º Desencadenamiento de la respuesta inmunitaria: puede ser una respuesta celular o humoral. 

  • Respuesta celular: esta se lleva únicamente a cabo por las células, intervienen los linfocitos T y los macrófagos, siendo así ésta la defensa principal contra los virus, hongos, células ajenas o tumorales propias. Se desarrolla primero con la producción de interleucinas, por parte de los linfocitos Th, activando así los linfocitos Tc, estos últimos actúan directamente sobre la célula portadora del antígeno. Después de esto los linfocitos Th, atraen a los macrófagos para que fagociten y destruyan finalmente al patógeno invasor. 

  • Respuesta humoral: lucha contra la infección por bacterias, aquí intervienen los linfocitos B, activándose y dividiéndose al contactar con el antígeno, generando de esta forma células plasmáticas (sintetizan anticuerpos específicos) y de memoria (permanecen en la circulación, gracias a estas se desarrolla la memoria inmunológica).  Los anticuerpos se unen a los antígenos y así lo inactivan y destruyen, en una reacción llamada antígeno-anticuerpo, para cada tipo de antígeno se produce un determinado anticuerpo. Una vez finalizada esta reacción, los macrófagos entran en acción, haciendo fagocitosis y el sistema de complemento. La respuesta humoral se subdivide a su vez en la respuesta primaria (tarda unas dos semanas, es la que primero se desencadena y produce anticuerpos Ig M) y la respuesta secundaria (es más intensa y duradera, se producen Ig G)


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