sábado, 6 de febrero de 2021

 LA SUEROTERAPIA 



En este trabajo de investigación, hablaremos sobre qué es la sueroterapia y el uso de caballos para la obtención de anticuerpos. 



¿QUÉ ES LA SUEROTERAPIA? 


Se denomina sueroterapia al tratamiento médico, basado en el uso de sueros medicinales. La sueroterapia consiste en la aplicación por vía intravenosa de sueros personalizados, para cumplir con los objetivos de la inyección, a estos sueros se le dan el nombre de sueros inmunológicos. 


Los sueros inmunológicos contienen anticuerpos policlonales, los cuales son anticuerpos derivados de líneas de células B, los linfocitos que se encargan de la respuesta ante antígenos, mediante anticuerpos. 


Para la realización de estos sueros, se extrae los anticuerpos de una persona o animal, que ya hayan pasado la enfermedad, para introducirlos en el cuerpo de otro paciente. Este sujeto donante de anticuerpos, por alguna razón, su sistema inmune descubrió un agente para combatir el patógeno, por lo tanto portaba el virus, pero no desarrollaba sus efecto, o no con excesiva gravedad. En los sueros que introducimos en los pacientes necesitados, los anticuerpos se unen al antígeno, reconociendo así el sistema inmunitario al antígeno y a los anticuerpos, desarrollando más de estos últimos idénticos a los introducidos, aumentando por lo tanto la fuerza de la respuesta inmune. 







EL USO DE CABALLOS PARA LA OBTENCIÓN DE ANTICUERPOS


A lo largo de la historia, se ha intentado sacar provecho a nuestros avances científicos probando y utilizándolos en animales a nuestro favor, dependiendo del punto de vista de cada uno, algunas veces con actos más o menos éticos. Por lo tanto, con el mundo de la inmunología, y haciendo hincapié en este trabajo en la sueroterapia, no ha sido menos.

Que haya yo logrado encontrar, se ha intentado utilizar a ciertos animales, como son el cerdo, las ratas, caballos e incluso algunos reptiles, como “donante” de anticuerpos, habiendo introducido antes a estos animales algún virus del cual deseamos obtenerlos, así una vez que el animal haya desarrollado inmunidad, gracias a los anticuerpos creados, se extraería y realizarían sueros inmunológicos. 


Pese a toda la investigación, los resultados no siempre han sido alentadores ni positivos para cumplir nuestros objetivos, pero esto no fue el caso con los anticuerpos creados por los caballos, para combatir a la difteria. (La difteria es una infección provocada por la bacteria Corynebacterium Diphtheriae, esta afecta principalmente a las membranas mucosas de la nariz y de la garganta)




Hace aproximadamente unos 100 años, un veterinario llamado Gaston Ramos trabajaba para encontrar cura y tratamiento para la difteria, descubriendo así que los seres humanos éramos compatibles con los anticuerpos fabricados por los caballos ante esta infección. Por lo tanto le administraban la bacteria a los caballos, a los cuales la enfermedad no les afectaba de manera mortal, pero si les hacía producir anticuerpos, además una gran cantidad de estos, por lo tanto se obtuvieron de estos sueros. Además este veterinario, no solo descubrió esto, sino también que si dejaban a la bacteria a temperatura ambiente en el laboratorio por unos días, esta perdería potencia, evitando así riesgos para los caballos, además de descubrir de esta manera la base actual de la vacuna de la difteria, por haber conseguido debilitar la bacteria, pasando así a ser anatoxina (toxina microbiana que ha perdido sus propiedades tóxicas pero que aún puede desencadenar la formación de anticuerpos).


 LA INMUNOTERAPIA



En este trabajo de investigación, hablaremos sobre qué es la inmunoterapia y sus principales usos para la cura de enfermedades, específicamente para el cáncer.



¿QUÉ ES LA INMUNOTERAPIA?


La inmunoterapia es un tipo de tratamiento para combatir enfermedades o infecciones, tratando de reponer nuestro propio sistema inmunitario. Básicamente se basa en estimular el sistema inmunitario utilizando sustancias producidas por el cuerpo o fabricadas en laboratorios imitando a estas anteriores, con el objetivo de obtener una mejora de la activación de nuestras defensas naturales.  



¿PARA QUÉ SE UTILIZA LA INMUNOTERAPIA?


La inmunoterapia, como bien hemos dicho antes, es utilizada para combatir enfermedades o infecciones, específicamente el cáncer. Esto es debido a que prácticamente cualquier tipo de cáncer se puede tratar con inmunoterapia, ya que trabaja destruyendo las células cancerosas, impidiendo que el cáncer continúe extendiéndose, por la activación del sistema inmunitario.


Pese a que desde hace 100 años se ha intentado trabajar con métodos de inmunoterapia, no ha sido hasta los últimos 5-6 años, cuando esta ha dado el gran salto, demostrando la supervivencia de pacientes tratados con cáncer en fase metastásica (cuando las células cancerosas se desprenden del tumor principal y viajan por el cuerpo formando nuevos tumores). 



Hay varios tipos de inmunoterapia, estos son: 

  • Anticuerpos monoclonales: estos anticuerpos los producen los linfocitos, y combaten contra proteínas específicas del tumor. Los anticuerpos monoclonales son el  tipo de inmunoterapia más utilizado para el tratamiento de cáncer.

  • Vacunas específicas: son vacunas específicas, que trabajan contra los virus inductores de algunos tipos de cáncer, como es el virus del papiloma o el de la hepatitis B, y estas vacunas trabajan como cualquier tipo de vacuna tradicional, induciendo la respuesta inmunológica específica para determinado cáncer. 

  • Inhibidores de puntos de control contra el cáncer: este medicamento impide el trabajo de las proteínas, llamadas puntos de control. El trabajo de estas proteínas es disminuir la intensidad del sistema inmunitario, para así evitar que elimine también nuestras propias células sanas, por lo tanto esto puede originar que no se pueda proceder con total efectividad a la destrucción de las células cancerosas, por ello este medicamento bloquea a estas proteínas.

  • Terapia celular: se utilizan las propias células inmunológicas del paciente, evitando así el rechazo por parte de su cuerpo, preparadas en un laboratorio, para que estén activas específicamente para determinado tumor y así combatirlo con mayor efectividad.

 ENFERMEDADES AUTOINMUNES



En esta redacción, hablaremos sobre algunas de las principales enfermedades autoinmunes que podemos encontrar, pero para ello comenzaremos haciéndonos la pregunta, ¿qué son las enfermedades autoinmunes?



¿QUÉ SON LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES? 

Cuando padecemos de alguna enfermedad autoinmune, principalmente lo que nos está sucediendo, es que nuestro propio sistema inmunitario está atacando los órganos y tejidos sanos, sin diferenciar lo propio de lo extraño. 



¿CUÁLES SON LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES?

Aunque las siguientes enfermedades autoinmunes que nombraré no son las únicas que existen, sí se consideran las principales, pero quiero aclarar que no por ello las no nombradas carecen de más o menos importancia y gravedad. 


Estas son las principales enfermedades autoinmunes:

  • Enfermedad de Addison: es un trastorno endocrino y crónico, causado por la destrucción autoinmune de la corteza suprarrenal, al ser la función de esta producir mineralocorticoides y glucocorticoides, que regulen componentes del organismo, se produce un déficit de estos. El signo más visible que produce este trastorno es el oscurecimiento de ciertas zonas de la piel, aparte de poder producir graves problemas gastrointestinales. Si una persona no está siendo tratada para esta enfermedad, y sufre una crisis de Addison, estaría poniendo en peligro su vida, ya que esta causa presión arterial baja, bajos niveles de azúcar en sangre y altos niveles de potasio en sangre. 

  • Celiaquía: esta enfermedad es crónica, provocada por la intolerancia hacia el gluten, de manera permanente, afectando a personas ya genéticamente predispuestas. Lo que le ocurre a las personas celiacas al ingerir gluten, es que este daña las vellosidades intestinales, por ello es necesario que las personas intolerantes lo eliminen completamente de su dieta. Si un paciente celíaco no es tratado después de presentar síntomas, como diarrea, estreñimiento, reflujo…,  podría producirle a largo plazo cánceres, además de daños en los huesos, intestinos, piel o hígado. 

  • Esclerosis múltiple: esta es una enfermedad relacionada con el sistema nervioso, la cual afecta tanto a la médula espinal como al cerebro, lesionando el material el cual rodea y protege las células nerviosas. Dependiendo de dónde ocurra esa lesión nerviosa en el nervio, la enfermedad se puede ver reflejada afectando a la vista, a la sensibilidad, al movimiento (pudiendo quedar una persona inmovilizada) y al control de la vejiga y los intestinos. 

  • Vitíligo: es una enfermedad de la piel, que afecta principalmente a la apariencia de esta y a su sensibilidad, causando manchas blancas por diferentes partes del cuerpo, pudiendo estas extenderse con el tiempo. La enfermedad es causada por la destrucción de melanocitos, las células epiteliales que dan color a la piel, esta destrucción es causada por un problema inmunitario. 

  • Anemia perniciosa: es una enfermedad en la cual el cuerpo carece del número suficiente de glóbulos rojos, los encargados de suministrar el oxígeno a los tejidos corporales. La disminución de estos glóbulos rojos ocurre cuando los intestinos no tienen la capacidad de absorber adecuadamente la vitamina B12 necesaria. Los principales síntomas de esta enfermedad son la pérdida de peso, fatiga o cansancio y piel amarillenta, además si esta no es tratada puede producir daños a los nervios y graves problemas neurológicos, causando la pérdida de memoria. 

  • Miastenia grave: cuando se padece esta enfermedad, nuestro sistema inmunitario está generando anticuerpos, los cuales obstruyen y cambian las señales nerviosas, debilitando los músculos. Los principales síntomas para detectar esta enfermedad son la visión doble y/o caída de los párpados, debilidad en la musculatura y dificultad en las actividades más cotidianas, como son el hablar, comer o respirar.  

 EL SISTEMA INMUNITARIO 



Para comenzar a hablar con propiedad sobre los componentes que forman el sistema inmunitario, debemos tener antes claro el concepto de sistema inmunitario.


¿QUÉ ES EL SISTEMA INMUNITARIO?


El sistema inmunitario es nuestro sistema de defensa contra las infecciones, ya que este ataca a los gérmenes invasores, ayudándonos así a mantenernos sanos. Es el encargado de distinguir estructuras extrañas, las cuales no son ni células ni estructuras propias del organismo. Estas estructuras que provocan la activación del sistema inmunitario, son unas moléculas llamadas antígenos, estos pueden ser tanto libres, como formar parte de virus, células o microbios. 



COMPONENTES DEL SISTEMA INMUNITARIO


El sistema inmunitario consta de una serie de componentes, los cuales hacen posible el ataque y la defensa de nuestro organismo, estos componentes son los siguientes: los órganos linfoides, las células inmunitarias y las moléculas inmunitarias. A continuación explicaremos cada uno de ellos con más detalle.


ÓRGANOS LINFOIDES


Los órganos linfoides se diferencian en primarios y secundarios. 


Los órganos linfoides primarios son dos, la médula ósea roja y el timo, en los primarios principalmente se forman y se diferencian las células inmunitarias. 

  • Médula ósea roja: se encarga principalmente de elaborar las defensas inmunitarias del organismo, aquí se diferencian las células de la sangre a partir de las células madres. Por lo tanto en la médula ósea roja, al contener las células madres, se forman los tres tipos de células sanguíneas, que son: los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. Encontramos la médula ósea roja en el interior de los huesos planos, y es el tejido esponjoso. 

  • Timo: es un pequeño órgano situado en la parte superior del pecho, este elabora linfocitos, los cuales nos ayudarán a protegernos contra infecciones, específicamente está formado por linfocitos T. 


 


Los órganos linfoides secundarios son tres, los ganglios linfáticos, el bazo y el tejido linfoide, en los secundarios principalmente se almacenan y reproducen las células inmunitarias.


  • Ganglios linfáticos: filtran las sustancias que el líquido linfático transporta y contienen linfocitos, estos se encuentran en 

el cuello, axilas, tórax, abdomen e ingle. 


                          

  • Bazo: contiene glóbulos blancos y ayuda   

a controlar la cantidad de sangre del organismo y destruye las células envejecidas y dañadas, este se encuentra en 

            el costado izquierdo.


         


  • Tejido linfoide: constituye el componente principal del sistema inmune y se encuentra en muchos lugares del cuerpo. 



 






CÉLULAS INMUNITARIAS


Las células inmunitarias son formadas a partir de las células madres en la médula ósea, estas células inmunitarias son los leucocitos. Se dan dos tipos de leucocitos o glóbulos blancos, los fagocitos y los linfocitos, ahora profundizaremos más en estos dos tipos.


Fagocitos: estos se desplazan utilizando movimientos ameboides por la emisión de pseudópodos (es una prolongación del citoplasma y ayuda a los organismos a desplazarse o alimentarse), además realizan la fagocitosis (es un tipo de endocitosis, en el cual algunas células rodean con su membrana partículas sólidas y las introducen en su interior). Podemos diferenciar dos tipos distintos de fagocitos:

  • Granulocitos: tienen granos en el citoplasma y parecen que tienen varios núcleos, pero realmente es sólo uno. Los granulocitos los podemos clasificar en neutrófilos, basófilos y eosinófilos. 

  • Agranulocitos: no presenta granos en el citoplasma, su núcleo tiene forma de riñón. Estos se transforman en macrófagos y permanecen libres o en histiocitos. 



Linfocitos: estas pequeñas células no fagocitan ni son móviles, debido a que no están capacitadas para formar pseudópodos, y podemos diferenciar tres tipos:

  • Linfocitos B: su principal función es crear anticuerpos, los cuales pasarán la gran mayoría de ellos a los líquidos del organismo, la inmunidad la cual producen se llama humoral. Los anticuerpos que no pasen a los líquidos, permanecerán como receptores de los antígenos.

  • Linfocitos T: estos maduran en el timo y se encargan de producir la inmunidad celular, en la membrana de estos se encuentran los receptores de antígenos.

  • Linfocitos NK: estos son los encargados de destruir nuestras propias células infectadas, cancerígenas o procedentes de órganos trasplantados.


MOLÉCULAS INMUNITARIAS


Las moléculas inmunitarias son proteínas sintetizadas por células inmunitarias, las cuales participan en la defensa de nuestro organismo destruyendo patógenos y activando otras células inmunitarias. Encontramos entre ellas:


- Sistema de complemento: conjunto de 20 proteínas, las cuales circulan por la sangre actuando secuencialmente. 

- Citoquinas o citocinas: proteínas las cuales actúan como mensajeros químicos, se producen en los linfocitos y macrófagos. Dentro de estas encontramos las interleucinas.

- Interferón: glicoproteína, la cual se produce para combatir las infecciones víricas e impide que el virus se replique, activando también los linfocitos NK, de los cuales hemos hablado antes, para eliminar las células infectadas.

- Anticuerpos: son proteínas perteneciente al grupo de las globulinas, estas se encuentran en la sangre y en el líquido extracelular. Existen 5 tipos o clases distintas de inmunoglobulinas, y todas ellas están formadas por dos polipéptidos largos y dos más cortos. Clases de inmunoglobulinas:


  • Inmunoglobulina G: la más abundante y propia de la respuesta secundaria. 

  • Inmunoglobulina M: participa generalmente en todo tipo de infecciones y es propia de la respuesta primaria.

  • Inmunoglobulina A: actúa en las infecciones de las mucosas. 

  • Inmunoglobulina D: activa los linfocitos B.

  • Inmunoglobulina E: interviene en reacciones alérgicas. 




RESPUESTA INMUNITARIA


Se denomina respuesta inmunitaria a esa respuesta causada por el sistema inmune debido a su activación por la presencia de antígenos. Se considera un conjunto de reacciones químicas y celulares, que reconocen y destruyen los antígenos. Se distinguen dos tipos de respuestas, la respuesta inespecífica y la respuesta específica, las cuales explicaremos con mayor profundidad a continuación.


RESPUESTA INMUNITARIA INESPECÍFICA


La respuesta inmunitaria inespecífica es la que primero se produce, por ello es la primera línea de defensas internas, ponen en marcha la respuesta inflamatoria, en esta intervienen los glóbulos blancos y las moléculas vasodilatadoras, el principal símbolo para saber que está en marcha esta respuesta es la inflamación. 


  • Glóbulos blancos: rodean a los patógenos, incorporándolos así a vesículas en las que vierten las enzimas de los lisosomas, para destrozarlos. Los glóbulos blancos (fagocitos), por la quimiotaxis son atraídos hasta la zona infectada.

  • Moléculas vasodilatadoras: se encargan de dilatar los capilares sanguíneos, así el flujo de sangre aumentará y se tendrá aún más fagocitos en la zona.  

RESPUESTA INMUNITARIA ESPECÍFICA


La respuesta inmunitaria específica comienza cuando la inespecífica no muestra las mejoras o resultados esperados, habiendo sido esta insuficiente. Se le llama por el nombre de específica, ya que se especializa en cada tipo de agente patógeno, desarrollándose una serie de fases:


Identificación y reconocimiento del antígeno extraño: intervienen los fagocitos, los cuales después de fagocitar y la digestión intracelular, sitúan a los antígenos en su superficie. De esta forma se dirige hacia los linfocitos, siendo así la célula presentadora. 

2º Activación de los linfocitos: se activan primero los linfocitos Th, este produce interleucinas, activando así y generan la producción del resto de linfocitos

3º Desencadenamiento de la respuesta inmunitaria: puede ser una respuesta celular o humoral. 

  • Respuesta celular: esta se lleva únicamente a cabo por las células, intervienen los linfocitos T y los macrófagos, siendo así ésta la defensa principal contra los virus, hongos, células ajenas o tumorales propias. Se desarrolla primero con la producción de interleucinas, por parte de los linfocitos Th, activando así los linfocitos Tc, estos últimos actúan directamente sobre la célula portadora del antígeno. Después de esto los linfocitos Th, atraen a los macrófagos para que fagociten y destruyan finalmente al patógeno invasor. 

  • Respuesta humoral: lucha contra la infección por bacterias, aquí intervienen los linfocitos B, activándose y dividiéndose al contactar con el antígeno, generando de esta forma células plasmáticas (sintetizan anticuerpos específicos) y de memoria (permanecen en la circulación, gracias a estas se desarrolla la memoria inmunológica).  Los anticuerpos se unen a los antígenos y así lo inactivan y destruyen, en una reacción llamada antígeno-anticuerpo, para cada tipo de antígeno se produce un determinado anticuerpo. Una vez finalizada esta reacción, los macrófagos entran en acción, haciendo fagocitosis y el sistema de complemento. La respuesta humoral se subdivide a su vez en la respuesta primaria (tarda unas dos semanas, es la que primero se desencadena y produce anticuerpos Ig M) y la respuesta secundaria (es más intensa y duradera, se producen Ig G)


 EXPLICACIÓN DEL ADN Y DEL ARN 



Tanto las moléculas de ADN como las moléculas de ARN, son ácidos nucleicos, por lo tanto, es necesario comenzar la explicación de una manera generalizada desde ese concepto.


¿QUÉ SON LOS ÁCIDOS NUCLEICOS?


Los ácidos nucleicos son macromoléculas portadoras de la información genética, estas están formadas por la unión de nucleótidos, al estar formadas por la unión de más de un nucleótido, se agrupan en largas cadenas llamadas polinucleótidos. Estas cadenas pueden adoptar distintas configuraciones en el espacio, para entender la formación de esta cabe destacar la constitución molecular de los nucleótidos. 

 



Como se puede observar en la imagen, los nucleótidos están formados por ácido ortofosfórico, una pentosa (ribosa o desoxirribosa) y una base nitrogenada. 


Ahora podemos entender la formación de estas largas cadenas, denominadas polinucleótidos. Los nucleótidos se unen a través de la pentosa y del ácido ortofosfórico, quedando así las bases nitrogenadas colgando de las pentosas. 


Como ya sabemos, podemos diferenciar dos tipos de ácidos nucleicos, el ADN y el ARN, comenzaremos explicando el ADN.


¿QUÉ ES EL ADN? 


El ADN es uno de los dos tipos de ácidos nucléicos, el cual se encarga principalmente del almacenamiento a largo plazo de información, para la construcción de otros componentes de las células, es decir, es el encargado de portar esa información genética. El ADN es uno de los componentes, por no decir el más, principales de la célula y se encuentra en el núcleo, en las mitocondrias y en los cloroplastos. 


Por lo tanto, viendo esta imagen, podemos deducir que encontramos tres tipos distintos de ADN:

  • ADN nuclear: se encuentra dentro del núcleo (de cada célula eucariota), y se encarga de contener las indicaciones genéticas en el desarrollo de todos los organismos vivos y forma la cromatina. 

  • ADN mitocondrial: se encuentra en las mitocondrias y se encarga de codificar trece proteínas involucradas en la producción de energía celular y procesos de fosforilación oxidativa

  • ADN plastidial: se encuentra en los cloroplastos.


La diferencia más notable que nos permite distinguirlo rápidamente, es que está compuesto por una doble hélice de ADN, las dos hélices enlazan sus bases nitrogenadas a través de puentes de hidrógeno, pero sus bases nitrogenadas no son siempre las mismas, pueden ser adenina, guanina, citosina o timina, y estas se enlazan entre sí formando dos o tres puentes de hidrógenos. 

  • Dos puentes de hidrógeno: adenina + timina 

  • Tres puentes de hidrógeno: guanina + citosina 



Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que su estructura está compuesta por dos moléculas de polinucleótidos unidas por las determinadas bases nitrogenadas, componiendo así una estructura bicatenaria. 




IMAGEN ESTRUCTURA DEL  ADN:



En esta imagen podemos ver de una manera más visual toda su estructura y componentes, la unión de los nucleótidos por la pentosa, que en el caso del ADN se trata de desoxirribosa, y el grupo de fosfato. A su vez se observa con claridad la unión de los puentes de hidrógenos de las bases nitrogenadas. 


Cabe mencionar, que las cadenas son antiparalelas, para explicarlo de manera sencilla y algo coloquial, cada una de las hélices tiene las pentosas dirigidas a una dirección. 





PROCESOS DE REPLICACIÓN, TRANSCRIPCIÓN Y TRADUCCIÓN DEL ADN


REPLICACIÓN

El ADN se replica, haciendo copias de sí mismo con un objetivo, para que cuando se produzca la división de la célula, las dos células hijas, reciban exactamente el mismo material genético, este proceso se lleva a cabo en el núcleo celular. 




La replicación es semiconservativa, ya que las nuevas moléculas realizadas están formadas por una de las cadenas de ADN original y una nueva, esta última nombrada, complementaria de la anterior. 

Como se observa en la imagen de la izquierda, las hélices del ADN se abren y las cadenas se separan y los nucleótidos incorporados se unen. 

TRANSCRIPCIÓN 

La transcripción se basa básicamente en copiar una parte de la forma original del ADN al ARN mensajero, todo esto se lleva a cabo en el núcleo celular, pero cuando el ARN mensajero ya está formado, sale al citoplasma. Este ARN mensajero es complementario al trozo de ADN, que corresponde con la secuencia que codifica para una proteína específica y necesaria en determinado momento. Se puede resumir simplemente en el proceso por el cual el ARN mensajero adquiere la información de la composición del ADN. 


TRADUCCIÓN

En el proceso de traducción, ya se ha obtenido la información dada por parte del ARN mensajero, y este es el proceso de síntesis de proteínas a partir de la información anteriormente nombrada, el cual se activa cuando la célula necesita una proteína específica. En los ribosomas es donde se lleva a cabo los procesos necesarios para realizar las nuevas proteínas, pero para que todo esto se lleve a cabo sin un solo error, se debe cumplir ciertos requisitos. Es necesaria, claramente, la molécula del ARN mensajero, los ribosomas, ya que estos son los que descifran o leen al ARN mensajero. ARN de transferencia, que se encarga de llevar los aminoácidos hasta los ribosomas y por último los aminoácidos libres. 




 







¿QUÉ ES EL ARN? 


El ARN por lo tanto, es el otro tipo de ácido nucleico, este se encarga principalmente de posibilitar la síntesis de proteínas. Para ser más precisos, el ADN se encargaba de contener la información genética, pues este hace que esa información sea comprendida por las células. 


El ARN es el único material genético que poseen cierto virus, como es en el caso del coronavirus. El ARN, en una célula, se produce en el núcleo, pero se desplaza al citoplasma, también lo podemos encontrar libre o asociado a ribosomas. Por esto podemos encontrar distintos tipos de ARN, dependiendo de su localización y de la función que lleven a cabo. 



 



En esta imagen podemos observar con claridad la localización del ARN, tanto en células procariotas (sin núcleo definido) como en células eucariotas (con núcleo definido). 


Y en esta otra imagen, vemos la localización del ARN en un virus. Los virus pueden estar formados por ADN o ARN, en el caso actual del coronavirus, se trata de un virus ARN. 


Habiendo terminado este paréntesis, continuaremos hablando sobre los tipos de ARN, según su función. TIpos: 

  • ARN mensajero: este es el encargado de transferir el código genético, el cual procede del ADN del núcleo, a un ribosoma en el citoplasma. Por lo tanto determina el orden de la unión de los aminoácidos de una proteína.  

  • ARN de transferencia: este es el encargado de transportar los aminoácidos a los ribosomas, donde se sintetizan las proteínas.

  • ARN ribosómico: este es el encargado de sintetizar las proteínas según la secuencia de nucleótidos presente en el ARN mensajero.



Como habíamos comentado antes con el ADN, una de sus características diferencias entre ambos era el número de hélices, ya que el ADN estaba compuesto por una doble hélice y el ARN tan solo por una. Por lo que llegamos a la conclusión de que su estructura está compuesta por una molécula de polinucleótido, siendo así una estructura monocatenaria. Otra gran diferencia es su base nitrogenada, ya que pueden ser adenina, guanina, citosina o uracilo, es decir en el ADN era timina y en el ARN uracilo. 





IMAGEN ESTRUCTURA DEL ARN


Pese a que el ARN es una única molécula, como hemos dicho anteriormente, esta se presenta trenzada y enrevesada en sí misma, y hay variaciones y diversos tipos de estructuras de ARN. 


En esta que observamos en la imagen, podemos notar como se trenza sobre sí misma y diferencia lo que llaman brazos, el brazo rojo es el brazo D, el brazo azul es el brazo A y el brazo verde es el brazo T. Se denomina como brazo de unión a aminoácido, al brazo morado, la parte amarilla se denomina como lugar de unión a aminoácido y por último la parte naranja, que se considera un bucle variable.  




ORGANIZACIÓN DEL MATERIAL GENÉTICO: LOS CROMOSOMAS


Cabe mencionar en esta explicación sobre los ácidos nucleicos, a los cromosomas. Los cromosomas son estructuras que se encuentran en el interior de la célula y contienen la información genética. Cada cromosoma de nuestras células está formado por una molécula de ADN, asociada a ARN y proteínas, su función es proteger, guardar y organizar el material hereditario. Se podría decir de manera más simple que es es la manera de almacenamiento de nuestro material hereditario. Cada persona tiene en cada una de sus células 23 pares de cromosomas, 23 cromosomas de la madre y 23 cromosomas del padre. 


Como podemos observar en la imagen el último par de cromosomas varía dependiendo del sexo del individuo.


Si se produce alguna variación en el número de cromosomas, se darían síndromes distintos, causados por esa variación.


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